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FIVE BIRDS CAPITAL
Propietarios

El negocio de una vida merece un relevo hecho con cuidado

Sabemos lo que hay detrás de una empresa familiar: años de trabajo, clientes que confían en usted y un equipo que espera que esto se haga bien. Por eso escuchamos antes de proponer, vamos sin prisa y tratamos cada conversación con absoluta confidencialidad.

Por qué nosotros

Lo que le ofrecemos, más allá del precio

Continuidad

Su obra sigue en pie

No compramos para revender. El plan es quedarnos con la compañía, mantener su nombre y hacerla crecer donde usted la dejó.

Su gente

El equipo se queda

Compramos negocios que funcionan, con las personas que los hacen funcionar. Profesionalizamos procesos; no desmontamos plantillas.

El proceso

Un proceso a su medida

Conversación confidencial y sin plazos impuestos, con usted y, si lo prefiere, con su asesor de confianza. Cada paso se acuerda antes de darlo.

La transición

No le dejamos solo

Cien días trabajando dentro del negocio a su lado y tres años de acompañamiento para transferir clientes, proveedores y oficio con calma.

Qué buscamos

Sabemos qué tipo de compañía podemos cuidar bien

Somos selectivos, y preferimos decírselo desde el principio: es nuestra manera de respetar su tiempo. Estos son los seis rasgos que buscamos en una compañía.

01

Rentabilidad sostenida

Margen de EBITDA por encima del 15%, mantenido a lo largo de varios ejercicios, también los difíciles. Nos importa más la trayectoria que un año excepcional.

02

Balance saneado

Compañías sin deuda financiera. La financiación de la compra la aportamos nosotros: su balance llega limpio, y así se valora.

03

Inversión de mantenimiento contenida

Negocios donde el beneficio no se lo lleva la reinversión constante, y la caja que se genera queda de verdad disponible para la compañía.

04

EBITDA que se convierte en caja

Circulante estable y cobros razonables. Es lo que permite financiar la operación con prudencia, sin forzar el negocio.

05

Un negocio que se entiende

Actividades estables, que se explican en una tarde. Esa sencillez, que otros llaman aburrida, para nosotros es una virtud: es lo que hace un negocio duradero.

06

Un relevo pendiente

Compañías que se venden porque no hay a quién dejárselas, no porque vayan mal. Entender sus motivos es siempre nuestra primera conversación.

Compañías familiares españolas con 0,5 a 3 M€ de EBITDA normalizado, balance limpio y una propiedad que se plantea el relevo.

Dónde no somos el comprador adecuado

Ser francos sobre lo que no hacemos también es respetar su tiempo

Compañías en dificultades

Una reestructuración pide un especialista, y nosotros no lo somos. Nuestro oficio es dar continuidad a negocios que funcionan.

Proyectos en fase temprana

Sin varios años de cuentas no podemos hacer una valoración rigurosa ni ofrecer un precio justo. Esa etapa la acompañan mejor otros inversores.

Actividades en plena transformación tecnológica

Si una parte del negocio puede cambiar mucho en pocos años, no podemos comprometer un precio que sea justo para las dos partes.

Sectores muy cíclicos o intensivos en capital

Su caja depende del momento del ciclo, y preferimos no prometer resultados que no dependen de la gestión.

El precio y el pago

Hablemos de dinero con la misma claridad

Preferimos que sepa desde la primera conversación cómo se forma el precio y cómo se cobra. Sin sorpresas cuando lleguemos a la mesa.

Cómo se forma el precio

Partimos del EBITDA normalizado: el beneficio operativo de sus últimos ejercicios, ajustado para reflejar lo que el negocio gana de verdad, sin extraordinarios ni gastos que desaparecerán con la venta. Sobre esa base aplicamos un múltiplo de cuatro veces, y el precio se acuerda con usted en la prenegociación, antes de que ninguna de las dos partes asuma gastos importantes.

Cómo se cobra

La mayor parte del precio se cobra el día de la firma. En torno a un 25% queda aplazado unos tres años, vinculado a su permanencia y a las garantías habituales sobre la situación de la compañía antes de la venta. Es la práctica estándar en este tipo de operaciones, y queda pactado por escrito desde la LOI, la carta de intenciones.

El proceso

De la primera llamada a la firma, paso a paso

Sin prisa y con claridad. El precio y la estructura se acuerdan antes de que ninguna de las dos partes asuma gastos importantes, para que nadie avance sin saber adónde va.

  1. Conversaciones iniciales Hablamos con usted y, si cuenta con uno, también con su asesor, siempre con total confidencialidad. Queremos entender el negocio y, sobre todo, sus motivos. No hace falta que prepare nada.
  2. Acuerdo de confidencialidad Cuando usted lo decida, nos da acceso a las cuentas de los últimos ejercicios. Normalizamos el EBITDA y hacemos una primera lectura del balance.
  3. Prenegociación Acordamos juntos el rango de precio, la estructura de pago y su permanencia de tres años. Todo esto, antes de que ninguna de las dos partes gaste dinero.
  4. Firma de la LOI La LOI, del inglés Letter of Intent, es la carta de intenciones: precio, calendario y exclusividad por escrito, para que las dos partes trabajen con la misma seguridad.
  5. Due Diligence Financiera, fiscal, laboral y legal: nuestro equipo ejecuta una Due Diligence preliminar que después supervisa un asesor externo independiente. Con lo que aprendemos escribimos, junto a usted, el plan de los cien primeros días, antes de firmar.
  6. Financiación Deuda bancaria, la parte aplazada del precio y el capital de los inversores, con la operación ya documentada y el precio cerrado.
  7. Cierre y toma de control Firma, consejo constituido y arranque del plan de los cien primeros días.
El día después

Usted no desaparece el día de la firma

Se queda tres años, y esa permanencia se pacta antes de cerrar, no después. Es lo que permite transferir con calma sus clientes, sus proveedores y su oficio a quien viene detrás.

100 días trabajando dentro del negocio, junto a usted, antes de cambiar nada en la gestión. Solo cuando conocemos bien la compañía se decide quién la dirige, y se decide con usted.
Días 1 a 30

Toma de control

Consejo constituido, régimen de firmas, cierre contable de apertura y control de caja semanal. Conversaciones individuales con cada persona del equipo directivo.

Días 31 a 100

Dentro del negocio

Trabajamos dentro de la compañía, a su lado: clientes, proveedores, procesos y personas. Se ejecuta el plan que escribimos juntos durante la Due Diligence.

Meses 4 a 36

Quién dirige después

No traemos un director general de fuera por defecto. Identificamos talento dentro de la compañía para promocionarlo, o incorporamos una segunda línea sólida que tome el mando al terminar los tres años del precio aplazado. Y si la gestión que ya estaba, la familia o su equipo directivo, quiere y puede seguir, esa opción es igual de válida.

Años 2 a 5

Crecimiento

Crecimiento orgánico con la compañía ya profesionalizada. Si aparece una compra complementaria en el mismo sector se estudia, pero el plan no depende de ella.

Qué cambia y qué no

Profesionalizar, no desmontar

Un plan escrito. Tres a cinco palancas concretas, redactadas durante la Due Diligence y acordadas con usted. Un plan escrito protege a las dos partes: todos saben qué se va a hacer y por qué.

Un consejo y unos números. Información mensual de gestión, control de caja y presupuesto. Las funciones centrales dejan de descansar sobre una sola persona y pasan a apoyarse en un proceso.

Modernización con criterio. Sistemas, digitalización y datos sobre los que decidir. Se moderniza lo que estorba al negocio y se respeta lo que ya funciona, que suele ser mucho.

No compramos para revender. El plan es quedarnos con la compañía y cuidarla.

Siguiente paso

Una llamada tranquila, sin documentación y sin compromiso

Cuéntenos su situación y le diremos con franqueza si somos el comprador adecuado. Y si no lo somos, intentaremos orientarle hacia quien sí pueda serlo.

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